P: Anoche no pude dormir
M: ¿Y eso? ¿No será por...?
P: Sí
M: ¿Le quieres verdad?
P: Más de lo que te imaginas, es increíble la capacidad que tengo para pensar en él todo el día, sin dejar de hacerlo ni una milésima segundo, todas las noches antes de dormirme me acuerdo siempre de la frase que cambió mi vida, mi forma de ver el mundo y mi forma de quererle, me dice las cosas de amor más bonitas que alguien pueda escuchar, y todo lo que escucho, para mi, tiene más de mil significados diferentes, unos buenos, y otros no tanto...
M: Pues para mí, sólo tiene uno, y está muy claro.
P: ¿Y cuál es?
M: Te quiere
P: Ya claro, ¿y los kilómetros que nos separan?
M: Los amores verdaderos son los que aguantan todo, absolutamente todo lo que les echen encima
P: Quiero rendirme, pero, ¿y si le hablo todos los días? puede que acabemos los dos queriéndonos, y que no nos importen los jodidos quinientos y pico kilometros que hay de mi cama a la suya.
M: ¿Sabes una cosa? Que el que no arriesga no gana, que no hay parto sin dolor, que de perdidos al río y que la vida son dos días y vamos por el segundo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario